Mi trayectoria con la escritura

 Desde que era niña la escritura ha estado presente en mi vida, aunque no siempre de forma constante. Recuerdo que me encantaba escribir cartas a mis seres queridos, porque sentía que en las palabras podía transmitir cariño y cercanía. Con el tiempo, esa costumbre no desapareció del todo; aún hoy, de vez en cuando, me nace escribirle a alguien especial o dejar plasmado un recuerdo en palabras para que no se pierda.


Uno de mis lenguajes del amor son las palabras de afirmación, y quizás por eso escribir es para mí una manera de dar y recibir amor. También he descubierto que cuando me siento desanimada o triste, escribir me ayuda a soltar lo que llevo dentro y a encontrar un poco de calma.


La escritura no es algo que haga todos los días, pero siempre ha sido una parte de mí. Es ese espacio al que regreso cuando necesito expresarme, conectar con los demás o simplemente recordar que mis sentimientos también pueden volverse letras.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Foto encontrada en la calle

Monstruo doméstico